martes, 21 de abril de 2009

LA VIOLENCIA ES LA CLAVE DEL CINE

Gabriel Ferreiro

Recientemente, en uno de esos debates que tanto me gusta iniciar por la sola intención de hablar de algo más que de pósters, tráilers y blockbusters basados en famosos cómics, alguien comentó algo en torno a la violencia en el cine, un tema que a lo largo de los años, hasta la actualidad (y lo que te rondaré, morena), siempre ha estado en boca de todos, y que es empleado, de cuando en cuando, por los medios de comunicación de forma asquerosamente manipuladora e ignorante. Pero es lo que hay en estos tiempos de bienpensantes y de bienintencionados que, a mi modo de ver, no tienen mucha idea de cómo funciona el ser humano ni de para qué sirve el arte.

Vayamos al grano y cojamos al toro por los cuernos, argumentando una idea que ya dejé más o menos esbozada en aquella locura de texto en torno a‘300’: no existen gran arte, esto es, un arte importante, que sobreviva al tiempo, sin violencia, sin una investigación sincera y valiente de por qué el hombre es esta criatura ambivalente y terrible, incapaz de madurar sin dolor y sin sufrimiento. De la capacidad del artista para introducir la violencia, o simplemente para entenderla, depende, por ejemplo, encontrarse ante una buena película o una película que no valga la pena. Así de sencillo. Me explico.

Quizá lo mejor sería también dejar claro qué es violencia para el que suscribe esta entrada. Porque si acudimos a la RAE lo que aparece es lo siguiente: 
violencia.

(Del lat. violentĭa).

1. f. Cualidad de violento.

2. f. Acción y efecto de violentar o violentarse.

3. f. Acción violenta o contra el natural modo de proceder.

4. f. Acción de violar a una mujer.

Pero esto seguramente les sepa a poco a la mayoría, a mí incluido. Yo creo que lo que entendemos todos por violencia en realidad es una concepción muy reduccionista de ella. Porque supongo que estaremos de acuerdo en que la violencia es algo más que ríos de sangre y de casquería fina. Eso, más bien, es grafismo gore. Morbo (que a veces comparto, todo sea dicho…) por presenciar la destrucción del cuerpo humano, su fragilidad material. Pero violentarme, lo cierto es que no me violenta nada, la mayoría de las veces. Puede impresionarme por su salvajismo o asquearme, o provocarme rechazo, pero para que me violenten algo más tiene que suceder en la pantalla.

Estoy por afirmar que la violencia es imprescindible para crear una buena película. Ahora bien, cualquiera le dice algo como esto a un profesor de comunicación audiovisual, o a un periodista de espectáculos, y se te queda mirando como si acabaras de llegar de marte. Pero es que el arte ha de provocar una intensa conmoción emocional, ese milagro que tan raras veces ocurre y que tanto tiene que ver con violentarse, con despertarse de un estado de modorra intelectual en el que se acepta lo que hay. Por eso quizá el arte ha de ser incómodo, desagradable por naturaleza, aunque sólo sea a un nivel muy sutil.

A mi modo de ver, el arte comienza y termina con el hombre corriente, o con el ser humano en toda su complejidad y en su terrible dualidad. Si esto es así (y creo fervientemente que es así), es imposible crear arte sin dar testimonio de la oscura violencia que le define. Porque en sí misma la violencia no es buena ni mala, es y nada más. El sexo, incluso el más cariñoso, es violento. El nacimiento de un bebé es violento. La violencia no es oscura o malvada. Es el hombre el que puede ser oscuro y malvado. Ni más ni menos. Está en nuestra naturaleza desatar la violencia de nuestro interior, pero también darle una forma creativa o destructiva. Quizás esa sea la línea que separa a los dos grandes grupos de personas: los que crean (¿artistas, o personas creativas?) con la violencia, y los que destruyen con ella.

Haciendo memoria conozco pocas secuencias más violentas en toda la historia del cine que aquella en la que George Bailey (inolvidable James Stewart) golpea a su amigo Bert (fordiano, como siempre, Ward Bond) después de que su mujer huya de él porque ni siquiera le reconoce, en la que quizá sea una de las más hermosas películas que he visto jamás, ‘It’s a Wonderful Life’He de reconocer que cada vez que veo este momento doy un respingo involuntario en mi asiento. Me siento literalmente como si fuera yo el que golpease a ese personaje, y no sólo eso, siento la culpa de haberlo hecho y la ceguera de la locura que embarga a George Bailey. El drama de esa película (no olvidemos que dram en griego significa acción) está tan bien formalizado, es tan intenso, que la violencia te purifica.

Me parece el mejor ejemplo para argumentar que la violencia en el arte ejerce, cuando es un arte elevado e importante, de catarsis emocional, de liberación. Por eso quizá es tan importante que el artista sea tan honesto, tan sincero. De lo contrario la catarsis puede convertirse en justificación de la violencia, en espectáculo de ella, tal como sucede en la deleznable ‘La naranja mecánica’, que con la excusa de hablar sobre la violencia termina haciendo un show insufrible y divertido con ella. Si a lo largo de la historia el cine se ha enfrentado con ese problema, y ha tenido en figuras importantísimas del cinematógrafo como Akira Kurosawa u otros artistas, a personas capaces de hablar de ello y de mostrarlo de forma cruenta pero lúcida, es porque el cine está en disposición de no entregarse al morbo por el morbo, como algunos creen, y a tratar temas resbaladizos con dignidad.

Pero volveremos al tema una y otra vez, y los medios de comunicación encontrarán a sus cabezas de turco, como el ínclito Quentin Tarantino, quien una vez dijo, a tenor de una protesta de algún periodista sobre la violencia de sus películas, que haría la película más violenta de todos los tiempos algún día. ¿Cuánto nos apostamos a que sale alguien con el tema antes y durante el estreno en cines de ‘Inglourious Basterds’? Pero ya pasó con el estreno de ‘Bonnie & Clyde’, con la que Arthur Penn escandalizó a su época en cuanto al tratamiento de la violencia en el cine. No sólo había muchos tiros en aquella secuencia, sino un salvajismo psicológico lleno de desesperación. Y es que la violencia física depende de la psicológica, más aún en un mundo globalizado donde encendemos la televisión y vemos incontables muertes en genocidios de medio mundo, para después servirnos una cerveza.

“No hay nada moral o inmoral en el arte, un artista puede expresarlo todo”, decía Oscar Wilde. Sin duda para el Kubrick de ‘La naranja mecánica’ o para el Gibson de ‘La pasión de Cristo’, esto significa que pueden inundarnos de violencia sin sentido y encima vanagloriarse de lo valientes que son. Pero en mi opinión, aquel gran artista quería decir que el arte no es un medio ideológico (algo de lo podríamos hablar en otra entrada), ni de mensaje anti o pro violencia. La belleza anda por otro lado, y a lo mejor para llegar a ella no hay más remedio que mostrar lo terrible, por que en lo terrible anda en cerrado lo bello, y lo bello en lo terrible.

Pero pensemos, ya para terminar, en el cuento de caperucita. Repasémoslo, pero sin el lobo. Caperucita iba a ver a su abuelita, y para eso escogió el camino del bosque, siguió andando y…siguió andando, y después siguió andando y…bueno pues al final llegó a casa de su abuelita, y juntas se comieron las galletas que le había hecho su madre. ¿A quién le importa ese cuento sino aparece el lobo, es decir, la violencia, la tensión? De hecho, queremos que aparezca el lobo. ¿Cómo íbamos sino a aprender que hay que tener cuidado cuando vas solo por un bosque sombrío?

NO BASTA CON GANAR LA GUERRA

Refiriéndose a una ley que confirma el papel secundario y esclavizado de las mujeres en Afganistán, Obama comentó: “Creo que es una ley aberrante. Con toda seguridad, mi gobierno comunicará al presidente Karzai nuestra opinión al respecto”.

Y añadió: “Deseamos hacer todo lo posible para suscitar y promover el imperio de la Ley, los derechos humanos, la educación de las mujeres y las niñas en Afganistán, el desarrollo económico y la mejora de las infraestructuras”. 

Luego matizó: “Pero también quiero que la gente entienda que la razón principal de nuestra presencia allí es la de destruir a Al Qaeda para que no pueda atacar a los miembros de la Alianza”.

No es preciso leer entre líneas para advertir que, con tal de ganar una guerra que hoy es la principal preocupación militar de la OTAN y de Estados Unidos, puede convenir en algunos casos cerrar los ojos ante ciertos aspectos, como la ineludible crítica a una ley que parece dictada por el régimen talibán derribado por las armas occidentales en 2001. 

La citada ley establece que una mujer chiíta solo puede salir de su casa “para una finalidad legítima”, aunque no se aclara cuál pueda ser ésta. También obliga a que “salvo si la mujer se encuentra enferma, deberá dar una respuesta positiva a los deseos sexuales de su marido”. Otros aspectos relacionados con el divorcio, la custodia de los hijos y el matrimonio son legislados con un claro menosprecio por las mujeres.

Es muy probable que Karzai percibiera una señal de alarma al conocer las declaraciones del secretario general de la OTAN en el diario The New York Times. En ellas, aludía a la paradoja de que la Alianza Atlántica haya desplegado en Afganistán un contingente militar de hombres y mujeres que luchan por el pueblo afgano, mientras que en éste las mujeres son discriminadas por una ley dictada ex profeso.

Karzai tampoco desea aparecer a los ojos de Occidente como un extremista islámico, ha paralizado la ley citada y ha prometido revisarla. Por otro lado, dice que lo hará “en consultas estrechas con los clérigos del país”, lo que no resulta un procedimiento muy democrático. Para quitar importancia al asunto, desde los círculos próximos a Karzai se insiste en que esa legislación sólo es aplicable a la población chiíta, que constituye un 10% del total, lo que también revela el poco aprecio de los derechos humanos que tienen algunos dirigentes afganos.

Está claro que algo ha cambiado en el orden de prioridades. Ya no se trata tanto de extender la democracia, el respeto a los derechos humanos y las costumbres civilizadas a un pueblo, como de concentrar los esfuerzos para destruir a un enemigo que se está mostrando más duro que lo que inicialmente se estimaba. Y cuyos éxitos, prolongados en el tiempo aunque de importancia no resolutiva, están empañando la imagen de la OTAN en su sexagésimo aniversario.

La Historia muestra situaciones en las que, al recurrir a la guerra para alcanzar ciertos objetivos, se produce un fenómeno de transposición, y los objetivos, a menudo, son relegados a un segundo plano, pues la victoria militar se convierte en primera prioridad. Ésta establece su propia dinámica y las necesidades militares suelen acabar imponiendo sus criterios sobre los objetivos políticos.

No es imposible que Al Qaeda sea derrotada en Afganistán en un plazo razonable, si la estrategia militar aplicada es eficaz y se complementa armónicamente con los planes económicos, políticos y sociales de desarrollo, lo que todavía está por ver. Pero una victoria de la OTAN en ese país no garantizará que el terrorismo islámico no se reproduzca en cualquier otro, incluso en versiones más violentas y peligrosas. ¿Habría que reanudar entonces todo el proceso, partiendo nuevamente de cero?

La victoria aliada en la Primera Guerra Mundial plantó las semillas de la Segunda. Concluida ésta, solo la audaz iniciativa política francoalemana, el germen de la futura Unión Europea, impidió que el ciclo se repitiera. La demencial “guerra contra el terror” sólo podrá encontrar un fin definitivo si se instrumentan fórmulas innovadoras con medios distintos a los militares, desde nuevas perspectivas aborden la resolución de los viejos problemas. Ni siquiera Obama parece decidido a emprender este camino.

La fuente:  Alberto Piris es general de Artillería en la Reserva del Ejército español. Su artículo se publica por gentileza del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS).

PREMIOS PULITZER

por SOITU:ES
El diario The New York Times ganó ayer cinco premios Pulitzer de periodismo en la 93 edición de los galardones, que suma a los 96 que ya tenía, lo que le convierte en el medio con más distinciones. Consulta los trabajos reconocidos este año.

The New York Times

Otros medios


ESPAÑA Y LA CULTURA WALLPAPER* SUBVENCIONADA

El debate sobre la necesidad de la acción política para promover "la cultura" y el papel de las subvenciones está bastante vivo en España, En los últimos tiempos es frecuente escuchar a políticos "subvencionadores" y agentes culturales "subvencionados" defender este tipo de políticas por el efecto económico multiplicador que presentan (y a otros agentes, culturales o no, pedir un redireccionamiento de los fondos públicos hacia sus sectores). No es extraño que el debate resurja con fuerza con cada cambio de gobierno y con la publicación periódica de indicadores de todo tipo que no dejan en muy buen lugar la eficacia de la mayoría de acciones. 

Convendría ir un poco más allá y preguntarse a quién benefician estas políticas. Sobre todo por que una segunda línea de defensa justifica las subvenciones como una forma de asegurar que exista una producción cultural que pueda llegar a la mayor parte de la población y no solo a las elites, normalmente identificadas con los sectores más privilegiados por su capacidad económica. Por supuesto los productos culturales son enormemente diversos y se destinan a públicos de todo tipo; de hecho buena parte de este debate se genera alrededor del cine y posiblemente sea éste uno de los sectores culturales más populares. Pero las mismas políticas se aplican en muchas ciudades españolas para producciones culturales más elitistas y por tanto minoritarias. Palacios de la Opera, Teatros o Ballets Nacionales, Museos de Arte Contemporáneo, ... justifican su existencia con visitas que en buena medida realizan las elites locales y los turistas.

No pretendo aquí discutir si las subvenciones son o no necesarias o apropiadas ni si su oportunidad debe relacionarse con la cantidad de público. Pero si debería al menos tenerse en cuenta el perfil de usuario para evitar perversidades políticamente correctas como las que creo suceden en muchas de nuestras ciudades medias y pequeñas. ¿Quiénes forman parte de esas elites locales?

No existe ciudad en España, casi independientemente de su tamaño, que no desee parecerse a las ciudades globales que, como explica Saskia Sassen, son las grandes megalópolis como Nueva York, Tokio o Londres donde habita una clase alta global cosmopolita y nómada. Estos son los públicos, además de los turistas, que permiten en esas ciudades ciertas producciones y ofertas culturales. Por supuesto, son los grandes consumidores de productos de lujo, entre los que podríamos incluir una parte de la cultura que también consumen ávidamente; podríamos definirlos como la "clase Wallpaper*" por la revistaque mejor explica sus exquisitos intereses y gustos que van desde la moda o el diseño a la arquitectura, la ópera o diferentes manifestaciones artísticas.

Es discutible si Madrid o Barcelona pertenecen a este selecto grupo de ciudades globales, mucho más si Valencia, Sevilla, Zaragoza o Bilbao pueden de algún modo incorporarse al vagón de cola de las urbes globales. O más bien, es discutible si las genuinas "clases Wallpaper*" españolas alcanzan la masa crítica necesaria para el mantenimiento de una "cultura de lujo" (que no de una cultura del lujo, algo que si está demostrado).

Pero si es seguro que en el resto de ciudades españolas, las ciudades intemedias, no existen, o son muy reducidas, estas clases altas verdaderamente globales. Esta elite es sustituida por una parte de las "clases altas" y "medias-altas" que tratan de vivir también, a su modo, una "cultura Wallpaper*" local basada en el consumo de productos culturales financiados por las instituciones públicas y para-públicas de todo tipo (como muchas fundaciones o cajas de ahorros). Los gestores culturales, trabajando bajo esas directrices políticas, prefieren adquirir productos de consumo cultural que les den una aparente legitimidad global, aunque estén totalmente desconectados de los intereses de sus vecinos y de la mayor parte de públicos potenciales, que trabajar en producciones más discretas y humildes pero con un verdadero potencial transformador en lo local, tanto cualitativa como cuantitativamente.

El acceso a la cultura es en estos casos un argumento falaz que esconde otros objetivos y donde se dan la mano los intereses políticos y los de esas pseudo-elites locales privilegiadas. Mientras, el debate continua alrededor de las "culturas nacionales", las descargas, la piratería y otras formas de desviar lo atención de lo realmente importante y de la incapacidad de gobernar en beneficio de la mayoría.

Wallpaper* revista dedicada al diseño interior, moda, arte y estilo de vida


jueves, 16 de abril de 2009

Ana y Víctor - No sé por qué te quiero

Para mi querido tamaño Conte
beso con

CINE LATINOAMERICANO: EL FRASCO TRAILER promocional

SINOPSIS
Juan es conductor de autobús de larga distancia y Romina es profesora en Villa Ana, una de las localidades por las que el vehículo pasa diariamente. Ambos se sienten atraídos pero ninguno se atreve a dar el primer paso, hasta que un día ella le encarga que entregue en la clínica un paquete muy especial, un frasco. El frasco se convertirá en el hilo conductor de una historia romántica entre dos personajes solitarios con dificultades para el amor.


COMENTARIO
Pocos días después de ganar los premios a Mejor Actriz para Leticia Bredice, Mejor guión y Mejor Película según el Público en 15ª Mostra de Cine Latinoamericano de Lleida, se estrena la última película del argentino Alberto Lecchi. La undécima película del cineasta, que ya estuvo a competición en el Festival de la Seminci, se trata de un drama romántico con toques de comedia escrito por Pablo Solarz acerca de dos personas cuyas vidas toman un nuevo rumbo a partir de la ruptura de un frasco. "Más que una comedia se trata de una película tierna y agradable que cuenta la historia de dos seres especiales con mucha dificultad de comunicación que necesitan un nexo para poder decirse lo que quieren y concretar la situación que desean", reconoce Lecchi. La película tiene participación española en la producción y el protagonista masculino es un viejo conocido del cine español como Darío Grandinetti (Hable con ella). Su pareja, Leticia Bredice, ha trabajado en lo último de Francis Ford Coppola.

CURIOSIDADES
Aunque la fiebre que hubo en torno a la comedia romántica argentina parece haber remitido por los estrenos que nos llegan, en Argentina se siguen produciendo a buen ritmo. Cuando se estrenó El frasco, coincidió precisamente con dos películas encuadradas en el mismo género como Un novio para mi mujer y Motivos para no enamorarse. 

miércoles, 15 de abril de 2009

SAN ISIDRO NO SOLO TUVO A YARINI

Musulungu and Company
Antonio Conte
Para Iddia Tamaña
Originalmente aparecido en emilioichikawa blog
Musulungo Suárez tenía un negocio de comida a domicilio (tren de cantina) en Virtudes entre Águila y Amistad, un caserón paquidérmico en el segundo piso de un edificio de cuatro, construido en 1916 por la compañía Cascada Sur.

Musulungo trabajó como ayudante principal del chef del restaurante El Cantón, en la calle Zulueta, hasta que decidió montar su tienda. Llevaba dos años en el giro, y entre él (cocinero), Mawí (pinche, socio y amigo), Willy y Mayito (repartidores del condumio), no daban abasto para satisfacer la demanda de los jamaliches del barrio.

Musulungo era un mulato de seis pies, sonrisa franca y fama de putero; algo amanerado pero “hombre a tó”, como decía cuando algún equivocado quería inventar a su costa, listo a romperle la jeta. Mawí era un blanco decente, como se decía entonces, alto como su jefe, buen tipo con melena de león tanzano. Llevaban cinco años compartiendo el mismo techo, pero en cuartos separados, primero en un apartamento de Consulado y Colón, frente a la panadería El Diorama, luego en la casa de las cantinas. Aunque a Musu se le veía con cierta frecuencia en el prostíbulo de María la Sevillana, en la Habana Vieja, ni a él ni a Mawi se le conocían mujeres oficiales. En el barrio rodaba la bola de que el cocinero era el bujarrón de Mawí, lo que nunca se comprobó. Los deliverys Chiqui y Mapache estaban exentos de los murmullos que matan, y la maledicencia, esa deformación profesional que los cubanos llevamos adentro, y que hasta hoy mantiene al país encueros y comiendo de lo que pica el guanajo mañana, tarde y noche.

Cantina se decía a una estructura simple, compuesta por unas varillas de aluminio, de apenas 25 centímetros de largo, donde se ensartaban, por la parte interior cuatro o cinco tarecos cilíndricos también de aluminio. En ellos se sirven el arroz, los frijoles, de cualquier estirpe, el fuerte del día: carne asada, tasajo, pollo, masas de puerco, y en el otro las viandas o vegetales. En el último el postre, cascos de guayaba, natilla con canela. La última minicazuela se tapa a presión, se saca la agarradera y a repartir cantinas se ha dicho. La orquesta Aragón, siempre a la viva, le cantó:
Ya llegó la cantina, / a que tú no me adivinas lo que viene arriba, / a qué tú no me adivinas lo que viene abajo, / a qué tú no me adivinas lo que tiene la cantina, /a que tú no me adivinas dónde está el tasajo.

La cantina de Musulungo costaba 80 kilos. Si alguien se afiliaba por una semana, debía abonar 3.50. A las cinco de la mañana, dos veces por semana, Musu llegaba a la Plaza del Vapor en un pisicorre Ford del 48. Compraba pollos, carne, verduras, pescado, mientras Mawí organizaba los féferes para que el maestro lo tuviera todo listo cuando llegara. La hora pico del negocio era de 12 a una de la tarde. Cada mensajero ganaba un peso diario que cobraban al final de la faena. Para la época, y trabajando apenas dos horas, se daban por bien servidos.

Pero no era la cantina de Musulungo la única del barrio. En La Habana andaban pululas junto a las frituras de bacalao, por lo que la competencia era de agárrame la mandolina. La cantina de Enrique, en Crespo y Bernal, se jactaba de una clientela selecta en el corazón del puterío: adelaidas de plumaje y cabelleras azules, rojas, violetas, y mujeres de la vida (¿quién habrá inventado eso?). Dos cuadras más arriba, en Colón e Industria, la cantina de Flora era famosa por su carne asada y el fufú de plátano. En Trocadero y Blanco, Juana Cutara por su rabo encendido, la fabada y el arroz con pollo.

Los precios andaban por ahí, 50, 60, 70 kilos. Los chinos eran fuertes a la hora de la jamazón. Las fondas se presentaban como competidoras de average. Mamparas, manteles de guinga, donde por 1.25 salía uno con la panza llena hasta la noche, y si se llevaba en la mano una lata de chorizos El Miño y se daba una vuelta por la cocina, por veinticinco centavos se volvía a casa con el recipiente lleno de frijoles, arroz, carne, y un burujón de plátanos maduros. A esa choricera le llamaban globo.

La ciudad se movía entre fondas y trenes de lavado, cantinas, obreros y comerciantes. No había una esquina donde no se levantara una bodega de gallego que le fiaba a Villegas y a todo el que llegaba. Y las carbonerías, refugio de los españoles más escachados. Y ni hablar de las carnicerías, las quincallas y el pan de piquitos caliente a toda hora. Un mundo de atracciones bajo un solo techo, con el condimento necesario de puñaladas, robos, broncas callejeras y a domicilio, y las vidrieras de apuntación en cada recodo donde resplandecían los banqueros más importantes de la ciudad: la China, Campanario, Castillo.

En su edición del 24 de septiembre de 1954, el periódico El Mundo, que estaba a una cuadra de la casa de Musulungo, publicó la noticia en la página amarilla, a cuatro columnas, con una foto del mulato y la fachada del edificio donde vivía.

Asesinan a cocinero en circunstancias oscuras
El cadáver de Musulungo Suárez, dueño de un tren de cantinas en Virtudes y Águila, fue encontrado ayer, a las cuatro de la madrugada, por dos mujeres, a un costado de la Lonja del Comercio. El hombre estaba sin camisa y con tres heridas de cuchillo en el sitio del corazón. María la Sevillana, matrona de un prostíbulo de la calle San Isidro, declaró: “Musu salió de mi negocio a las 3, caminando derechito, después de dos horas de julepe con Carmita Panetela”. El socio del comerciante, conocido por Mawí, denunció a las dos de la mañana, en la primera estación de policía de Dragones, que Musulungo no había ido a dormir, algo que no acostumbraba, y que fueran al bayú de la Sevillana, que su socio solía frecuentar. Unos metros más allá, junto al portón de la iglesia de San Francisco, encontraron un pisicorre marca Ford, que la policía identificó como el auto de Musulungo. Al cierre de esta información la policía investiga los motivos del asesinato.

Nunca se supo qué pasó. Mawí salió pitando de la casa, que ocuparon desde entonces dos tías de Musulungo que llegaron de Mayarí Arriba, cada una con tres hijos. El negocio se fue al carajo, y los clientes se afiliaron al tren de Enrique unos, y al de Cuca Cutara otros. En el barrio se comentó la muerte de Musulungo durante una semana. A la siguiente, el olvido se ocupó de cerrarle los ojos por segunda vez.

lunes, 16 de marzo de 2009

LENONES: LOS DON JUAN DEL SIGLO XXI


Por Juan Pablo Proal

La figura del padrote como aquel hombre despiadado que somete, engaña y reúne mujeres en casa de seguridad se transformó con la nueva dinámica social; ahora los lenones se han convertido en expertos seductores, cuya astucia cautiva a mujeres de escasos recursos quienes, anonadadas, se prostituyen para mantenerlos.

El carisma histriónico de los explotadores sexuales logró que sean aceptados y admirados en al menos diez municipios de Tlaxcala, donde lo mismo patrocinan fiestas que ocupan cargos de primer nivel como alcaldías.

En el siglo XXI se podría decir que los padrotes son, ante todo, hombres simpáticos. Con alto sentido del humor, despilfarradores, enterados de la política local, bohemios, bebedores y, sobre todo, muy ricos. Estas características los han hecho que sean aceptados socialmente, al grado tal de convertirse en líderes de sus comunidades.

Estas son algunas de las conclusiones a las que ha llegado un grupo de investigadores sociales que aplican un estudio del comportamiento de los lenones en municipios de Tlaxcala. Tras largos años de convencimiento, los académicos lograron convencer a un grupo de padrotes para que les narraran su forma de vida. Éstos aceptaron –algo verdaderamente inusual en ellos– a cambio de guardar bajo el anonimato tanto sus nombres como los de los profesores.

En conversación con e-consulta, los investigadores enfatizan que la sociedad debería eliminar su imagen del explotador sexual como la de un hombre despiadado e ignorante. Si bien todavía existen estos casos, la mayoría de ellos se han convertido en expertos conquistadores de mujeres, que las conquistan y tratan con paternalismo, al grado tal que ellas admiten prostituirse por abnegación a su pareja.

“Saber moverse”, “buscar la mercancía”, “matar el sentimiento” y “estar quebrado”. Estas son algunas de las frases que acompañan a los nuevos padrotes avecindados en la región de Puebla y Tlaxcala.

“Saber moverse” corresponde al primer consejo que recibe un adolescente que busca convertirse en padrote. Aunque la inquietud de vincularse al mundo de la prostitución inicia desde antes de los diez años, es alrededor de los quince cuando se inician en “el negocio familiar”, confían los investigadores.

Y precisamente este primer consejo está vinculado a los primeros pasos de un padrote. Su prueba inicial es conquistar a una adolescente. ¿Cómo lo hacen? Utilizan los consejos de sus tíos, padres o familiares padrotes. Seguridad, cortesía en el trato, amabilidad, llenar de detalles a su objetivo… Todo debe cerrarse en quince días, pues más tarde se corre el riesgo de que la mujer “abra los ojos”.

Los explotadores sexuales son originarios de Tlaxcala. Sin embargo, es en comunidades paupérrimas de Chiapas, Oaxaca y Puebla donde encuentran a sus víctimas. Dos semanas de seducción. Eso es “saber moverse”.

“Buscar la mercancía”. Los lenones siempre hablan de la mujer como la “mercancía” que deben colocar en el mercado. Pero antes de buscar un sitio de prostitución, necesitan convencer a su nueva compañera de la necesidad de que se prostituya. Recurren al argumento de que el dinero es tan escaso que ni siquiera alcanza para comer.

Los hombres no llevan efectivo a la casa y el hambre se hace presente en los hogares. En medio de esa crisis, el padrote le dice a su recién conquistada mujer que un amigo suyo le ofrece trabajo en un burdel. Arguye que es temporal. En una primera instancia las féminas se niegan, pero conforme se agravan las circunstancias, admite finalmente prostituirse.

Y así inicia una travesía por distintos estados. Primero las mujeres son llevadas a Puebla y el Distrito Federal. En todo momento el padrote las acompaña. En promedio, recibe 10 mil pesos semanales de manos de la mujer. Este capital es utilizado por el hombre para llevarla al cine, a cenar y al gimnasio, para que se mantenga en forma. El resto lo guarda celosamente.

Después de unos meses –explican los académicos– el explotador manda a la mujer a la frontera o a Estados Unidos, debido a que las ganancias se duplican. Aprovechando la lejanía, el hombre va tras una nueva conquista. Y repite el ciclo, hasta tener cuatro o cinco mujeres, que es el promedio.

Con ello, los ingresos semanales de los padrotes llegan hasta los 50 mil pesos. Este dinero es despilfarrado en las comunidades de Tlaxcala, pero también termina en los bolsillos de los vecinos del lenón. Grandes construcciones, borracheras, fiestas patronales, compra de coches, todo este dinero se extiende en la población. Y así, los explotadores se ganan el respeto de sus semejantes.

El padrote mantiene una vida itinerante. Debido a que nunca tienen a dos mujeres trabajando en un mismo sitio, logran hacerse de la capacidad de pasar algunos días con aquella que esté en Estados Unidos, otros días con la de la frontera, un par más con la de Puebla… A todas llenan de regalos y atenciones.

Aunque rara vez ocurre, las mujeres llegan a abrir los ojos y abandonan a su padrote. A eso se le llama “estar quebrado”. No obstante, en la mayoría de las ocasiones las damas regresan a la prostitución y sólo cambian de explotador, debido a su alta necesidad de paternalismo, originada con el maltrato o falta de atención en su infancia.

La impunidad está presente en todo este ciclo. Los padrotes no sólo se ganan a sus vecinos, sino corrompen a las autoridades, respaldando sus campañas. Y más allá, se han dado casos de padrotes que obtienen puestos públicos de regidores o hasta presidentes municipales. De sobra está decir que su línea de influencia llega al gobierno de Tlaxcala y a las autoridades de Derechos Humanos.

La vida útil de un padrote termina alrededor de los 50 años, cuando se esfuma su capacidad de conquista. No obstante, a esa edad tienen la suficiente experiencia, conocimiento y contactos para enseñar a los más jóvenes o a sus familiares, y así nunca se retiran de “su trabajo”.

“¿Cómo lo hacen?”, preguntaron los investigadores a los padrotes. Muy sencillo, respondió uno de ellos, “matando el sentimiento”. Y, en efecto, el padrote suprime su vida emocional, rompe cualquier vínculo con las mujeres que prostituye.

Todo es actuación, para seducir tanto a las mujeres como a su comunidad.


domingo, 15 de marzo de 2009

HOYGAN¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Desde hace aproximadamente unos 3-4 o quizás 5 años, se habla de un nuevo término: HOYGAN (a veces escrito como HOIGAN). Este neologismo que apareció por primera vez en los foros de internet ha cobrado vital importancia, y parece que en unos años se incluirá en el diccionario de la RAE debido a su amplia difusión. Intentaré dar una definición de HOYGAN aportando ejemplos y pruebas escritas.

HOYGAN.

(Voz expresiva. amb. Or. Neologismo de internet).
1. amb. coloq. Persona que debido a su incultura o desinterés en escribir correctamente su lenguaje escribe de manera ortográfica y gramaticalmente incorrecta.
2. 
amb. coloq. Por metonimia, texto escrito por un HOYGAN.
3. 
amb. coloq. Persona de poca cultura.


1. Origen

Se cree que el origen del término puede venir del inicio de muchos mensajes en estos foros, ya que empezaban con una llamada de atención para seguir con una petición de ayuda o información.

El esquema es muy similar en casi todos los mensajes. Para empezar, el término "Oigan" (u otros lexemas fonéticamente equivalentes [hoygan, oygan, hoigan, etc]) para 
pedir que se lea el mensaje. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los HOYGAN son sudamericanos, por lo que el mensaje va escrito en segunda persona del singular pero usando el tratamiento de cortesía (usted en vez de tú). Esto puede haber cambiado, de manera que se pueden usar otros términos como "hola", "ayúdenme" o similares.

El mensaje continúa explicando una 
supuesta situación deseperada para el autor, para la que requiere de la ayuda vía correo electrónico de alguno de los lectores del foro. Para recalcar más el mensaje, el HOYGAN lo escribe en mayúscula, saltándose la convención de los foros de que escribir en mayúscula equivale a gritar (de ahí que se les conozca como HOYGAN y no hoygan). Por último, el HOYGAN escribe su correo electrónico con la vana esperanza de que alguien le conteste a su problema.


2. Uso correcto del término


El término no posee género ni número, por lo que es correcto decir "El HOYGAN ha escrito en mi foro", "La HOYGAN ha escrito un mensaje", "los HOYGAN han atacado a menéame" y "las HOYGAN defienden al cantante". Así, sería incorrecto decir "La HOYGANA ha escrito un mensaje" o "Los HOYGANES han atacado menéame". Por otro lado, HOYGAN ha de escribirse siempre en mayúscula y no se acepta de otra forma. En definitiva, 
HOYGAN es un término invariable.

Nótese que toma una segunda definición, menos usada, que consiste en designar como HOYGAN al texto escrito. Este fenómeno metonímico se usa a menudo, y aunque está desaconsejado se usa con regularidad.

Aunque inicialmente su definición se asocia a internet, su definición se extendió a todos los ámbitos de la vida. Así, un papel con un texto en papel mal escrito podría perfectamente ser un HOYGAN. Se cree que la definición se ampliará aún más para designar a aquellos que pronuncian los fonemas equivocados y cometen errores sintácticos al hablar, pero todavía no ha sido estandarizado su uso.

También se tiene la definición (la tercera) como persona de poca cultura.


3. Ejemplos de HOYGAN

Ejemplos clásicos que 
se encuentran fácilmente por internet:

OIGAN NO PUEDO DESCARGARLOpal encargado de este mu no puedo descargarlo y la neta me da flojera ir a la col. del bosque aunke ta como a 10 min ponganlo no hay dark mu y kiero ver como esta este mu [...] PD: si el rata es admin ke me pase el disco o con ke se pueda descargar me conformo

alguien k me diga como robar las contraseñas de msn por fas mi hotmail es manuel_brolly@example .com

KIERO MI CONTRASEÑA SE ME OLVIDO POR FABOR ES MUY INPORTANTE MAMDENMELO AL CORREO DE MI ENAMORADA K ES amor2684@hotmai.com por fabor.


En 
hoygan.info se pueden encontrar bastantes. Por ejemplo, tenemos,

es un juego chido quebte va a gustar un verguero calro si erres valiente

Aunque no está escrito en mayúscula, se pueden ver las características HOYGAN aquí fácilmente.

ola saben q yo soy una bulimica pero empese no ase muxo tiempo y nesecito consejos para aserlo pero q nadien s d cuenta sin q m scuchen e intentado cn l sepillo pero casi s dan cuentan como lo ajo dijanm x favor

La evolución es más patente en este fragmento, donde ni siquiera incluye el correo electrónico para que le contesten.

ola sabes mi nombre es marvin saben yo intente todo paraponer juegos ami motrola v980 y nopuedo con ningun programa lo ise todo aver si tume puedes ayudar y me dises como lo ases con el motorola pone tools te agradeserecon toda el al ma ayudameeeeeeeeeeeeeee porfavorrrrrrrrr

Otro ejemplo real que revela que hay gente que no tiene cuidado al escribir.


Y ahora, las preguntas, ¿pensáis que este neologismo ha venido para quedarse? ¿conocéis a HOYGAN? ¿qué consejo le daríais a los HOYGAN que quieren dejar de serlo?

Actualizado: Puedes ver un traductor español-HOYGAN aquí. Evidentemente es una broma, y no hay que tomarlo como algo en serio.

Actualizado (y 2): He incluido la página HOYGAN en la Enciclopedia Universal en Español, y necesito vuestra ayuda para "darle calidad". En este nuevo post te cuento más detalles.

Actualizado (y 3): Hay que notar que el bajo nivel educativo en España está incrementando el número de HOYGANespectacularmente, y si bien el término empezó siendo asociado a los hispanoamericanos, en la actualidad se extiende a todos los hispanohablantes en general. Por cierto, espero vuestros comentarios

EXTRAMUROS: UNA PELÍCULA SOBRE MUROS



Por Julio Pollino Tamayo en cinelanación

Una película sobre los muros, las cárceles, interiores, las más habituales, una película sobre la sutil, inapreciable, diferencia entre un santo y un enfermo, entre un santo y un loco, los más simples hablarán de que es una película sobre la relación lésbica entre dos monjas de clausura, para los que vayan más allá, una película sobre la necesidad de ser amado, de ser tocado, de ser escuchado, sobre la estúpida necesidad humana de creerse el centro del universo, y lo que es peor, de que los demás también lo crean, la maldición, la megalomanía, de sentirse especial, diferente, único, a toda costa, el pecado de soberbia de la santidad, la psicopatía del bien.

Como el libro no le tengo reciente no puedo comparar, eso que gano, con quien si puedo compararla es con Los ángeles del pecado de Robert Bresson, película gemela de Extramuros, tan idénticas como lo son Caín y Abel, el blanco luminoso deBresson se convierte en negro tenebroso en Picazo, las dos tratan sobre la ilusión de la santidad, sobre el amor entre dos mujeres, sobre el mal, sobre el deseo sobrenatural de tener un contacto directo con Dios, de ser inmortal, de trascender la condición humana, terrena, cotidiana, para huír, vencer, a la muerte, egocentrismo existencial que determinadas religiones, y personas, denominan misticismo, y que no deja de ser puro narcisismo, egoísmo, onanismo espiritual.

Ambas películas comparten el mismo defecto, el de abrirse al exterior, tanto a Bresson como a Picazo les falta la valentía, el arrojo, de enclaustrar aún más la película, de ensimismarla, de transformarla en intramuros, los dos mantienen la cordura, la personalidad, en un tema en el que no queda otra que perder la razón, y disolverse, fingirse loco, fingirse santo, no te convierte en loco, no te convierte en santo, el misterio, la muerte, huelen el miedo como los perros, la gracia hay que merecerla, y tanto Los ángeles del pecado como Extramuros, tienen verdadero pánico a cruzar la línea, a plantarse en los medios a plano fijo.

viernes, 13 de marzo de 2009

CUANDO LA AUTÉNTICIDAD ES MÁS RELEVANTE QUE EL CINE

He visto LOS DIOSES ROTOS
Estoy gratamente impresionada. 

No es una película acabada ni creo que será lo mejor que haga Daranas. Pero creo que esto no es lo más importante.

Me siento incapaz de reparar en el significado de todas las metáforas que encontré, como esa del inicio donde el Alma Mater de mi Universidad de la Habana se funde con el altar de la Virgen de las Mercedes. Creo que por ahí esta el dilema más interesante... pero me niego a pensar ahora por qué.

Sí me gustó mucho ver y confirmar que el personaje de Mario Limonta en De Cierta Manera ha sido un personaje que ha atravesado todo el cine, e incluso el teatro cubano que se ha hecho  sobre eso que alguien acuñó alguna vez como la marginalidad.

Esto además, me dice que el trasfondo del tema,  aún no se ha develado lo suficiente para dejar descansar a sus personajes. 

Lo cierto es que incluso, a nivel individual todos luchamos desesperadamente por no ser marginales para no sentirnos marginados; pero nadie sabe explicar en donde están los margenes?, quién los ha definido? y para qué hizo falta que nos creyéramos que entre 7ma y 84 y San Isidro hay un abismo cultural y cívico. 
Total, que al final a los dos puntos les queda muy cerca el mar, porque a fin de cuentas vivimos en los margenes de una isla.

Y por supuesto que el tema de los Dioses Rotos no es, ni  las implicaciones de la transgresión de ciertos limites, ni los negros, ni los chulos(as) y prostitutas, ni mulatas enamoradas y entregadas a unos blancos que dicen sentir que las quieren, pero que el fondo, como le dijo Mario Balmaseda a Yolanda Cuellar en ese escena increíble de De Cierta Manera en el Hotel Vedado: TENGO UN MIEDO DEL CARAJO¡.
 
No creo que sea tampoco una película sobre  valores o sobre la hombría, el machismo o incluso el valor de la cultura popular tradicional y su necesidad de que sea reinvidicada.

Es que incluso no es un filme que intente reivindicar nada.

Es,  sin embargo, -y yo diría que por fin-, una peli cubana que va abriendo a golpe de cincel una herida que se permite reconocer y reconocernos, sí y solo sí, logramos ser honestos con lo que Daranas nos está tirando en cara.

Me he sentido muy cuestionada y expuesta. 

A Cuba le hace falta esto... que por fin todos nos quitemos la armadura social y como Yarini en su tiempo, intentemos asumir con decencia y consecuencia lo que mejor sabemos hacer.

jueves, 12 de marzo de 2009

Duplicity- Trailer

Julia Roberts y Clive Owen volverán a verse las caras tras compartir pantalla, matrimonio e infidelidades en “Closer”, la película que le valió una nominación al Oscar® al segundo. 

El reencuentro tendrá lugar en el nuevo largometraje de Tony Gilroy, guionista de la saga de Bourne y director de la prometedora “Michael Clayton”, una cinta sobre la que os hablábamos días atrás y que llegará a las salas españolas el 16 de noviembre. Según informa Variety.com, su siguiente trabajo será otro drama con tintes de thriller que llevará por título “Duplicity” y esta financiado por Universal Pictures.

En esta ocasión, Owen y Roberts interpretarán a dos antiguos amantes que, por circunstancias de la vida, terminan trabajando como espías industriales en bandos contrarios. Ambos unirán fuerzas para perpetrar una sofisticada estafa a sus respectivas compañías y robar un valioso producto. 

Todo apunta, pues, a que la historia seguirá una línea bastante similar a la del mencionado film protagonizado por George Clooney, mezclando el entretenimiento con la denuncia de ciertas prácticas empresariales. 

lunes, 9 de marzo de 2009

LA TEORÍA DEL ENEMIGO CERCANO

Por TIMOTHY NOAH* (SLATE)

Este reportaje de investigación es el segundo de una serie de ocho donde se analiza por qué no ha habido otros ataques terroristas a Estados Unidos tras el 11-S. (Lee la introducción de Slate a esta serie)

Que Al Qaeda quiere perjudicar a Estados Unidos está fuera de toda duda. Así lo manifestó el grupo terrorista, de palabra y de obra, bastante antes del 11-S. En 2004, Osama Bin Laden se vanagloriaba en un vídeo de que Al Qaeda "haría derramar sangre profusamente a Norteamérica y la llevaría a la ruina total", tanto como sus compañeros yihadistas y él habían hecho correr la sangre en la antigua Unión Soviética en 1980, al combatir a las tropas rusas en Afganistán. En realidad, Bin Laden y los combatientes extranjeros que lideró en Afganistán desempeñaron un papel secundario en la expulsión soviética —el verdadero mérito es atribuible a los muyahidines locales (financiados por la CIA)— y la fallida intervención militar soviética fue tan sólo uno entre los múltiples factores que precipitaron el desmembramiento de la antigua URSS. Aun así, demos por sentado que Al Qaeda pretende causar serios daños a Estados Unidos y que ya se las ha arreglado para provocarle considerables penurias. ¿Es éste un fin en sí mismo?

Por supuesto que no. Al Qaeda quiere desangrar y llevar a la ruina total a Estados Unidos no porque codicie el territorio que se extiende entre Canadá y México sino porqueconsidera un ultraje la influencia estadounidense en el mundo musulmán. Podemos discutir sobre hasta qué punto dicha influencia se ejerce en aras del progreso (secularización, estado de derecho, democracia) o el interés propio (petróleo barato, estabilidad geopolítica y desarrollo de mercados para productos y servicios occidentales). Para Al Qaeda, apenas importa. El llamado 'progreso' y el fomento de los intereses norteamericanos son igualmente indeseables en tanto que dificultan el objetivo sagrado de Al Qaeda de restablecer el califato de 1.000 años.

En el reportaje anterior, 'La teoría de la necedad de los terroristas', vimos cómo Thomas Schelling, Marc Sageman y Max Abrahms sostenían que los terroristas apenas piensan en términos estratégicos o directamente no lo hacen en absoluto. Si éste es el caso, entonces Al Qaeda ataca a Estados Unidos puesto que está ahí. Pero si los terroristas fueran pensadores estratégicos, entonces el objetivo inmediato de Al Qaeda consistiría lógicamente en comenzar a erigir ese califato promoviendo la creación de regímenes yihadistas en aquellas tierras que una vez fueron conquistadas por el profeta Mahoma y sus sucesores. Siguiendo esta línea de pensamiento, la necesidad de atentar contra Estados Unidos variaría en función de cuán firmemente contuviera Estados Unidos la escalada yihadista en Oriente Medio, Asia Meridional y Norte de África.

Por el momento, Estados Unidos no puede ejercer demasiada fuerza de contención en Pakistán o Afganistán, dos lugares donde Al Qaeda ha mantenido su presencia durante mucho tiempo. Por lo tanto, tendría sentido para Al Qaeda concentrar sus recursos allí. Pakistán es un trofeo especial, puesto que posee armas nucleares; Bruce Riedel, antiguo alto funcionario de la CIA y actualmente investigador en la Institución Brookings, lo denomina "el país más peligroso del mundo en la actualidad". Dos decisiones recientes de las autoridades pakistaníes han provocado especial alarma: un acuerdo con un grupo yihadista talibán clave para imponer la ley islámica (sharia) en el valle del Swat, ubicado a unos 160 kilómetros de Islamabad, la capital de Pakistán; y el levantamiento del arresto domiciliario a Abdul Qadeer Khanand, el científico que vendió secretos nucleares a Corea del Norte, Irán y Libia. En Afganistán, el resurgimiento talibán permanece firmemente ligado a Al Qaeda, y, en 2005, comenzó a adoptar la táctica de atentados suicida con bomba de este grupo. Tanto la formación liderada por Bin Laden como los talibanes estuvieron implicados en el asesinato en 2007 de la anterior primera ministra de Pakistán Benazir Bhutto y hay indicios de que también colaboraron en un intento fallido de asesinar al presidente de Afganistán Hamid Karzai, en abril de 2008.

Los yihadistas hablan del 'enemigo cercano' (regímenes apóstatas por todo Oriente Próximo) y del'enemigo lejano' (Estados Unidos y el resto de Occidente). El hombre a quien se reconoce haber acuñado el término, Mohamed Abd al-Salam Faraj, lo hizo en gran medida para poner énfasis en el hecho de queera mucho más importante atacar al enemigo cercano, un principio que defendió organizando en 1981 el asesinato del presidente egipcio Anwar el Sadat (el Gobierno egipcio aseveró el mismo principio con la ejecución de Faraj). En 1993, una organización terrorista egipcia denominada Al-Gama’a Al-Islamiyya ('el grupo islámico'), que tenía amplios lazos con Al Qaeda, rompió con la estrategia del 'enemigo cercano' y bombardeó el World Trade Center. Por su parte, Al Qaeda siguió su ejemplo en 1996 y volvió formalmente su atención hacia el enemigo lejano. Pero, según Fawaz A. Gerges, profesor de Relaciones Internacionales y de Oriente Próximo en la Universidad Sarah Lawrence de Nueva York y autor del libro 'The Far Enemy: Why Jihad Went Global' ('El enemigo lejano: por qué la yihad se globalizó'), otros grupos yihadistas repartidos por el mundo nunca creyeron realmente en este cambio de prioridades. Incluso Al-Gama'a Al-Islamiyya había declarado a finales de 1999 un alto el fuego, una medida que indignó a su líder espiritual preso, Omar Abdel Rahman ('el jeque ciego') y provocó la escisión del grupo. Con los atentados del 11-S, Bin Laden confió en congregar en la batalla contra el enemigo lejano a yihadistas ajenos a la órbita de Al Qaeda. En su lugar, los espantó. Al Qaeda constituye hoy en día el único grupo terrorista extranjero del que tengamos noticia con un interés manifiesto y declarado en atacar a Estados Unidos. Por eso cualquier discusión —incluida ésta— acerca de la probabilidad de que Estados Unidos sufra otro 11-S se centra indefectiblemente sólo en Al Qaeda (en el próximo reportaje explicaré por qué se considera remota la posibilidad de que un grupo 'local' perpetre otro 11-S). Si Al Qaeda no está centrada actualmente en atentar contra Estados Unidos, no hay razones para pensar que alguien lo esté.

Sitúo la teoría del enemigo cercano un paso hacia adelante en el espectro de preocupación con respecto a la teoría de la necedad de los terroristas, puesto que, incluso aunque Al Qaeda esté en estos momentos centrada en las oportunidades de su entorno más próximo, esto no necesariamente le impide dedicar 'algunos' recursos a atacar a Estados Unidos. Los atentados del 11-S llevaron a Estados Unidos a invadir Afganistán e Irak, y esta ocupación estadounidense puso al mundo musulmán en contra de Estados Unidos. En Pakistán, el porcentaje de población con opiniones favorables sobre Estados Unidos (23%) cayó en más de la mitad (hasta el 10%) entre 1999 y 2002, de acuerdo con el Pew Global Attitudes Project (PGAP). Desde entonces, ha vuelto a ascender a un 19%. Fuera en la medida que fuera en que un nuevo atentado de Al Qaeda en Estados Unidos provocara más intervención militar estadounidense en el mundo musulmán,la opinión de Pakistán sobre Estados Unidos fácilmente empeoraría una vez más. Al Qaeda podría contemplar esa probabilidad como una valiosa herramienta en su lucha contra el 'enemigo cercano'. Sin dejar de tenerlo en cuenta, sin embargo, Al Qaeda puede haber ponderado dónde las tropas estadounidenses seguramente entrarían a raudales: en Pakistán y Afganistán. Ese sería un revés probable en su lucha contra el 'enemigo cercano'.