jueves, 22 de enero de 2009

THE CURIOUS CASE OF BENJAMIN BUTTON

Sinopsis: Agonizante en un hospital y con la única compañía de su hija, la anciana Daisy repasa el diario de Benjamin Button, un hombre nacido en extrañas circunstancias. En contra de los dictámenes de la naturaleza, Benjamin nació con el aspecto físico de un anciano y a lo largo de su vida fue rejuveneciendo progresivamente. Para Benjamin su rareza no fue obstáculo para correr grandes aventuras, visitar lugares de todo el mundo y conocer al amor de su vida, una bailarina llamada Daisy.

Crítica: Desde hace años David Fincher ha brillado en panorama cinematográfico norteamericano confirmándose como uno de los mejores cineastas de su país. Sus obras logran cautivar a crítica y público, tiene una gran relación con sus actores, un estilo propio y una gran capacidad para adaptarlo a sus historias. Títulos memorables como Seven, El Club de la Lucha o Zodiac, marcadas ya como películas de culto por millones de cinéfilos de todo el mundo, forman parte de su creciente filmografía. Sin embargo pese a su talento, a Fincher se le ha escapado continuamente el reconocimiento que sin duda merece. La Academia le ha dado siempre la espalda a un director de carrera intachable que por ejemplo, dejó el año pasado una joya como Zodiac que sorprendentemente no logró aparecer en los premios. Este año parece que la suerte de Fincher puede cambiar con Benjamin Button, una película que tiene todo lo que tanto parece entusiasmar en los Oscar y similares galardones. Una gran historia que repasa por completo el siglo XX estadounidense, dos estrellas rindiendo a gran nivel en unos papeles complicados y por supuesto, una dirección impecable. Pero si Fincher, que no ha quedado nada satisfecho con el montaje final de la cinta, lograra el Oscar por esta Benjamin Button, no sería una recompensa por su mejor trabajo. Benjamin Button es una película formalmente perfecta, tanto que ese refinamiento estilístico parece no encajar del todo con una historia en la que a priori primaba la ilusión. La magnífica “historia del reloj”, con la que se abre el filme, es la pista clara de por dónde debería haber discurrido toda esta aventura existencial. Pero con el paso de los minutos se pierde por desgracia, ese tono de cuento que ha cobrado vida. Si esta meticulosa obra de ingeniería -simplemente su maquillaje es ya una obra maestra digna de reconocimiento- tuviera algún fallo, sería que se echa en falta en algunos momentos una explosión de color, de imaginación desatada, de frescura y de auténtica creatividad. Sin ese factor, el alma de Benjamin Button se ve enclaustrada en un mundo extremadamente realista, plagado de drama pero carente de alegría, en el que la vida es inclemente y las fábulas son simplemente rarezas propias de excéntricos y monstruos.

tomado de katarsis