lunes, 9 de febrero de 2009

RAZA Y DEPORTE EN CUBA. LIBERADOS POR DARWIN.

El aporte de los negros a la totalidad de la cultura y la sociedad cubana es innegable, uno de los sectores donde este aporte es decisivo es el deporte. Para ser un atleta de alto rendimiento, como para cualquier otra actividad de rendimiento alto en la vida, una base genética es esencial más no suficiente. Se necesita perseverancia, espíritu de equipo, inteligencia y capacidad de sacrificio. No es casual que estas características sean equivalentes para otras actividades sociales de alto desempeño. Los hechos, al hablar por sí mismos, hacen muy frágiles los ya inestables, mitos racistas.

Los antepasados de la actual población negra y mestiza de  Cuba, tuvieron que pasar varias depuraciones genéticas forzosas y terribles. En primer lugar eran escogidos por su constitución física por los negreros, más tarde tenían que   superar la travesía y a continuación, las enfermedades europeas, para las que no tenían defensa inmunológica. Al llegar a Cuba, enfrentaban la esclavitud, para la que no tenían protección emocional. Muchos se suicidaban para escapar de la vida en cautiverio.

Todo este caudal genético es hecho prisionero y controlado para el trabajo esclavo en los campos de caña .

Pero al llegar la guerra de independencia para emanciparse del imperio español ,los caudillos liberan a los esclavos y los instan a involucrarse en una actividad, muy humana, que precisa alta motivación, espíritu de sacrificio y coordinación. La guerra.  

El ejercito libertador estaba conformado, en su inmensa mayoría por negros, sobre ellos recayó el peso de la lucha. Su paradigma indiscutible, el general Antonio Maceo, tenía  sobre su cuerpo mas de 20 heridas. Conocido como el titán de bronce, fue segundo jefe del Ejercito Libertador. De él Martí dijo que tenía tanta fuerza en la mente como en el brazo.  

El hecho de haber sido soldados en la guerra de liberación dotó a la población negra de una autoestima racial que mas nunca ha perdido, el capital genético almacenado no era suficiente para asumir esa emancipación. La guerra fue una victoria bio social ,un grupo discriminado aceptó una coyuntura social ineludible y supo ajustarse a ella para sobrevivir y evolucionar.

Cuando la Revolución cubana triunfa, decide dar un impulso decisivo al deporte, y sucede entonces la segunda expansión masiva de este capital genético. Se trata, esta vez, de una actividad incruenta, al contrario que la guerra, pero  que exige igualmente alta motivación, espíritu de sacrificio y coordinación. Las competencias deportivas.  

Como en otros países del Nuevo Mundo, varios deportes han quedado literalmente desbordados de individuos afro descendientes  y el deporte se ha consolidado como ruta de movilidad social ascendente. El efecto más notable, una pequeña isla del Caribe es ahora una potencia deportiva. En las Olimpiadas de Barcelona 92, consiguió su mejor resultado, el cuarto lugar a nivel mundial.

Personas de extracción social humilde convertidos en atletas, asisten a olimpiadas, campeonatos mundiales, eventos que constituyen reuniones sociales de importancia global. Los deportistas en Cuba son celebridades, idolatrados por el público y enfocados por los medios masivos con toda la gratificación social que esto conlleva.

Es obvio que no se trata solamente de aptitudes hereditarias, solas no son suficientes. Fue y es una vía de auto superación, integración  y aporte a el orgullo y desarrollo de la nación toda.

Es obligatorio relacionar logros deportivos y racismo.

Si se hace un perfil de las personas racistas veremos que abundan las que son inseguras, frustradas y que no han asumido con autodisciplina y responsabilidad sus propias vidas. Utilizan entonces,  como compensación, un cliché. Proyectar sus miserias sobre la raza negra. Circula en la Internet un libelo racista que prevé una posición mejorada de cierta nación ibérica en el deporte mundial,  por la inclusión, dentro de sus fronteras de individuos de la raza negra provenientes de nuestro país.    

Los aciertos en  literatura música, pintura, teatro, política, y el deporte hacen los mitos racistas quebrantables y endebles. Son válidos para una raza inmersa en el contexto de una nación, nunca fuera de ella.

Las medallas y record mundiales son motivo de orgullo para todos los cubanos, incluso   para los que discriminan a algunos atletas por el color de su piel. Tal vez por eso podemos tomar el racismo como un enemigo ya vencido. Con espíritu deportivo.

Arsenio Castillo, El Vedado, agosto 2008.

1 comentario:

quintín dijo...

Coño mi hermano..el tema daba para más,pero te has quedado corto.En los últimos párrafos te hiscistes un lío,y mencionas no sé que libelo racista que circula por internet..",ynos dejastes..nos dejastes intrigados..jajaj
Podría su mercé decir nombres y apellidos de las publicaciones..?vaya..pá empezá